Lo que iba a ser un sábado tranquilo se ha convertido en una pesadilla. terminé en mi baño con mierda hasta los tobillos y viendo sin poder hacer absolutamente nada como el agua de un color indeterminado salía por el inodoro. en mi cabeza solo venían recuerdos de la última reunión del edificio y la negativa de la nueva propietaria a arreglar las cañerías. ahora estamos las dos en comisaría para testificar y no entiendo en qué momento mi vida se ha convertido en este sin sentido.
