A rubén le falta empuje. a bárbara le sobra fuerza. ambos toman una decisión diferente una noche al final del verano… y terminan con el corazón roto. «consumía los kilómetros que me alejaban de ella acosado por la rabia y el enfado. ¿cómo no podía entenderlo? no podía quedarme con ella, mis sueños me esperaban. además, le había ofrecido un sitio a mi lado y lo había rechazado. pisé con más fuerza el acelerador. mi decisión estaba tomada. no me arrepentiría…». «los cerdos no eran mi pasión, pero sí mi única fuente de ingresos. la mía y la de mi familia. ¿cómo se le ocurría pedirme que los abandonara para irme con él? no. mi lugar estaba en el pueblo, al lado de los míos y de mi responsabilidad. pensaba que algún día se daría cuenta y volvería a mí». sin embargo, las cosas no salieron como esperaban. años después, la casualidad los reúne y el poco tiempo que pasan juntos es suficiente para que los sentimientos afloren de nuevo, y aunque bárbara ya no es la misma, rubén no está dispuesto a dejar pasar dos veces la oportunidad de amarla para siempre.
