Hay tres cosas de las que estoy completamente segura: primera, la ley que rige mi vida dice que si algo tiene que salir mal, va a salir fatal y encima voy a hacer el ridículo. segunda, soy experta en dejar todo a medias. y tercera, empiezo a sospechar que tan hetero… no soy. vale, me habéis pillado. esto se parece sospechosamente a la sinopsis de cierto libro de vampiros. sin embargo, todo lo que he dicho es verdad y eso es un problema. pero empecemos por el principio: mi nombre es érica, tengo veintiocho años, la primogénita de los martín, aries, malhablada, cabezota, en paro y a la vez pluriempleada; carga familiar, a ratos insoportable para mis amigas y una persona que no maneja bien eso de los filtros sociales. suficiente para arrancar, ¿no?
