Nunca he sido responsable, ni creo que alguna vez vaya a tomar ese camino. ¿merece la pena? pues no. vivo de puta madre en mi mundo lleno de excesos (todos los que se os pasen por la cabeza, sí, y muchos más que no imagináis) y no tengo que preocuparme de nada. el problema es que, según mi familia, he llegado a un estado de descontrol tal que deciden (vaya estupidez) cortarme el grifo y meterme en vereda. así que me veo obligado a mantener una farsa, ingresar en un centro de desintoxicación y aguantar el chaparrón. si piensan que van a cambiarme, lo tienen claro. me gusta mi vida tal y como es, así que la psicología barata y una reclusión no van a hacerme cambiar. las familias ricas esconden sus problemas y yo lo soy, así que sin importar lo que cueste cada mes el centro de rehabilitación, me veo obligado a ir. ¡con lo bien que invertiría yo ese dinero en juerga!
