Nunca antes había odiado tanto a una persona como a patrick bennet, y el sentimiento era mutuo. pero cuando mi mejor amiga desapareció de la noche a la mañana, no me quedó más remedio que aceptar su ayuda. no podía quedarme de brazos cruzados. pensaba encontrarla, aunque para ello tuviera que pegarme las veinticuatro horas del día a mi peor enemigo… lo que no sabía era que tenerlo tan cerca pondría mi mundo patas arriba y lo cambió todo entre nosotros.
